Este es un caso de verdadera importancia. Aquí, la variante del códice Beza se refiere al nombre de un personaje relevante: José Bernabé.
Por un lado, tenemos el doble nombre del apóstol. Por otro,
tenemos la cuestión de su identidad en Hechos 1, 15-26.
José el Consolador
José es su nombre de pila, un nombre hebreo muy común entre
los judíos. Bernabé es su apodo, su sobrenombre. ¿Por qué se le llama así?
Bernabé quiere decir “hijo de la consolación”, y también
“hijo de la exhortación”; ambas palabras son similares en hebreo. Los
estudiosos del códice Beza han descubierto que en esta denominación se traza un
paralelo entre Bernabé y otro personaje del AT Testamento, debido a ciertas
similitudes. ¿Quién se llama José en el AT? Al undécimo hijo de Jacob, el que
fue vendido por sus hermanos y terminó en Egipto como ministro del faraón. Se
convirtió en un hombre poderoso y de confianza del rey. Cuando sus hermanos
fueron a Egipto movidos por el hambre, no los castigó, y no sólo rechazó
vengarse de ellos, sino que los acogió en Egipto y, a la muerte de su padre
Jacob, los consoló. José, el hijo de Jacob, fue llamado el Consolador entre sus
hermanos, y dejó huella como hombre de paz, de reconciliación y de merecida
confianza.
José Bernabé es un personaje que, en los Hechos, actúa así.
Es una figura reconciliadora, va a Antioquía enviado por los apóstoles para ver
qué sucede con los gentiles que abrazan la fe en Jesús y allí se queda, como
hombre “lleno de Espíritu Santo y de fe”, animando a la comunidad (Hechos 11,19-24). Actúa de mediador entre Saulo y los apóstoles (Hechos 9, 26-27); apoya
a Saulo cuando los judíos lo rechazan y después lo llama a estar con él a
Antioquía (Hechos 11, 25-26). Bernabé es el gran mentor y amigo de Pablo en sus
primeros años. Cuando se producen disputas siempre intenta conciliar. Lástima
que, al final, ni él ni Pablo lograron llegar a un acuerdo en su discrepancia
sobre Juan Marcos (Hechos 15, 36-39) y ambos tuvieron que separarse.
Bernabé, por cierto, es uno de los pocos personajes a
quienes Lucas dedica el elogio: “lleno de Espíritu Santo y de fe”. Sólo lo hará
de Esteban, el mártir, de Pedro en alguna ocasión y de Pablo una única vez.
Bernabé o Barsabas
En Hechos 1 se da una escena crucial: Judas ha muerto y
Pedro piensa que debe restaurar el número de Doce entre los apóstoles. Pero ¿a
quién designar? ¿Cómo elegir a un candidato, cuando seguramente había muchos?
El relato de Hechos nos cuenta que Pedro elige a dos y los
presenta a la asamblea. Según el texto habitual, son José Barsabas, llamado el
Justo, y Matías. Sale elegido Matías, del que jamás se volverá a hablar. Lo
único que sabemos de él es que era uno de los seguidores de Jesús, desde los
inicios, aunque no formaba parte de los Doce.
En cambio, el otro candidato merece cierta atención, ya que
es apelado “el Justo” y es nombrado el primero. Parece que este debería ser el
favorito y el escogido, pero no es así. Leemos el texto rápidamente y pasamos
página.
Pero el códice Beza nos da esta variante: José el Justo es
apodado Bernabé, el Hijo de la Consolación. Si seguimos esta
primitiva versión del texto, el candidato que Pedro ha presentado es ¡nada
menos que Bernabé!
El mismo Bernabé que, después, donará el fruto de la venta
de su campo a los apóstoles (Hechos 4, 36-37). El mismo que actuará como
conciliador, enviado y apóstol. El mismo que animará a Pablo y lo acompañará en
su primer largo viaje (Hechos 13). ¿No era el candidato ideal? ¿Cómo pudieron
no elegir a alguien tan idóneo?
Y la siguiente pregunta es: ¿por qué los textos posteriores
al Beza cambiaron su nombre de Bernabé por Barsabas? ¿Se quiso ocultar, quizás,
que la elección de Matías no fue la más acertada?
Son preguntas que quedan en el aire. Pero el libro de los Hechos nos da pistas.
- Bernabé era un judío helenista, como sabremos después, en Hechos 4, de la diáspora. No era un judío hebreo, de pura cepa.
- El gran candidato a sustituir a Judas, al menos desde la posición de la familia de Jesús y sus allegados, era Santiago, su hermano. La tradición judía así lo establecía: si el primogénito muere, el segundo hermano debe reemplazarlo en su lugar.
- En la comunidad de discípulos de Jesús había divisiones (lo vemos en Hechos 6). Esto significa que había partidos, y había tensiones. En este caso, Pedro propuso a un helenista como apóstol y fracasó en su intento. Venció el partido judaizante, por así decir.
A partir del siglo IV, con la expansión del cristianismo y su estatus legal en el Imperio, la Iglesia se vio en la necesidad de reafirmar su autoridad. ¿En quién mejor que apoyarse, sino en los apóstoles? De ahí que conviniera que la imagen de los apóstoles, pese al realismo de los evangelios y los Hechos, quedara lo más limpia posible. Cuanto menos errores cometieran, mejor. Por tanto, es posible que la elección de Matías descartando a un hombre tan valioso como Bernabé quisiera ocultarse, y para ello se designó al candidato con un sobrenombre ligeramente distinto, Barsabas.
Es una hipótesis, pero no carece de
fundamento. Ahí nos queda el testimonio del Códice Beza como manuscrito antiguo
de una época en la que todavía no se había impuesto el poder imperial sobre la
Iglesia y los apóstoles podían ser vistos con mayor realismo y humanidad, no
como figuras infalibles, sino como seres humanos que buenamente intentaban
seguir a su Maestro, pero a quienes les costó un tiempo librarse de su
nacionalismo judío y de los lastres del pasado.
Texto alejandrino |
Códice Beza – Hechos 1, 23 |
Καὶ ἔστησαν δύο, Ἰωσὴφ τὸν καλούμενον Βαρσαββᾶν, ὃς
ἐπεκλήθη Ἰουῦστος, καὶ Μαθθίαν. |
Καὶ ἔστησεν δύο, Ἰωσὴφ τὸν καλούμενον Βαρναβᾶν, ὃς
ἐπεκλήθη Ἰουῦστος, καὶ Μαθθίαν. |
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